Procesos para planear la programación de proyectos.
Planificación y programación de proyectos
En términos generales, Planificar un proyecto consiste en
definir los objetivos, el trabajo a realizar, los recursos disponibles, el
plazo y el presupuesto. Más concretamente, en la fase de planificación debemos:
1. Definir el
proyecto, especificando los objetivos, recursos disponibles, tiempo necesario y
presupuesto general.
2. Dividir el
trabajo (fases, departamentos, servicios.
3. Dividir el
trabajo en actividades o tareas.
4. Representar el
diagrama de descomposición del trabajo adecuado.
5. Establecer las
relaciones de precedencia entre actividades.
6. Estimar la
duración de las actividades determinando los recursos implicados y estimando
las necesidades de éstos por parte de las actividades.
Por otra parte, programar es establecer un calendario de
ejecución del proyecto. Por tanto, una buena programación debe tener en cuenta
tiempos, recursos y costes.
Objetivos y ámbito del proyecto
La clave para empezar con éxito un proyecto es que tengamos
los términos de referencia bien establecidos. Para ello, debemos conocer la
autoridad y el patrocinador, los objetivos, el ámbito, las restricciones, los
costes y /o presupuesto, los recursos, las entregas, las fases del proyecto,
las estrategias, riesgos, hipótesis, roles y responsabilidades.
Un aspecto muy importante para mantener el apoyo de la
organización es que los objetivos del proyecto estén en perfecta conexión con
los de aquella y además que se hagan explícitos. En síntesis podemos decir que
las principales razones para el establecimiento de objetivos son:
· Proporcionar una dirección
· Enfocar los resultados
· Permitir que se lleven a cabo los planes
· Priorizar y organizar el trabajo
· Motivar al personal
· Comunicar el propósito del proyecto
· Permitir que se reconozca el éxito
En general, los
objetivos deben ser:
· Coherentes y alineados con los objetivos de la
organización
· Alcanzables
· Consistentes
· Fáciles de entender
· Pocos en número
El éxito en las funciones de planificación y control depende
de la correcta definición del ámbito del proyecto y el diagrama de descomposición
del trabajo puede ser una herramienta muy útil en este sentido. Este diagrama
es similar a un diagrama de organización. La parte superior del diagrama
representa el proyecto, que es subdividido en elementos más pequeños en el
siguiente nivel, hasta que en el nivel inferior aparecen los paquetes de
trabajo. Podemos decir que el diagrama de descomposición del trabajo es un
prerrequisito, que une el proyecto a nivel global con el método del camino
crítico. Este método requiere una completa lista de las actividades del
proyecto, que pueden ser desarrolladas a partir de los paquetes de
trabajo.
El diagrama de descomposición del trabajo deberá poner de manifiesto el
ámbito del proyecto y la responsabilidad de cada paquete de trabajo. El diseño
del diagrama debe contemplar un balance adecuado entre las distintas
disciplinas y localizaciones del proyecto. No hay estructuras que sean mejores
que otras, algunas pueden ser adecuadas para unos ámbitos y malas para otros.
La construcción del diagrama es similar a un gráfico de organización en el que
cada nivel sucesivo representa una subdivisión del nivel superior. Cada
elemento del diagrama debe identificarse con una breve descripción. . En cuanto
al número de niveles adecuado a establecer el diagrama lo normal son tres o
cuatro, aunque se pueden hacer los que se estimen oportuno. La figura 2.1
representa el proyecto de realización de una encuesta. Cada paquete de trabajo
puede ser dividido, si es necesario, en una lista completa de actividades o
tareas. Estas actividades son las que aparecerán en el Diagrama de Precedencias
del proyecto.
En general, existen otras formas de diseñar el diagrama de
descomposición del trabajo como la subdivisión del proyecto en fases,
localización, por centro de coste, departamentos, productos o cualquier otro
concepto que la empresa utilice para agrupar costes o actividades. Los nodos
del diagrama suelen numerarse de forma que los diferentes nodos que nacen en un
nodo común, heredan de este los dígitos y añaden uno más, diferente para cada
uno.
Actividades o tareas del proyecto
En general suele ser conveniente dividir el proyecto en
paquetes de trabajo, ya que permite descomponerlo en partes claramente
identificables. Cada una de estas partes puede descomponerse en actividades o
tareas a realizar, interdependientes entre sí.
Las actividades deben tener las siguientes características:
· Ser mensurables en términos de tiempo, recursos, esfuerzo
y coste
· Tener un producto final como resultado
· Tener un comienzo y un fin claro
· Ser responsabilidad de una sola persona
La información que necesitamos de cada actividad podemos
resumirla como sigue:
· Descripción de la tarea
· Inputs o precondiciones necesarios
· Requerimientos de recursos con costes
· Tiempo estimado
Existe un tipo especial de tarea, con duración nula, que podríamos llamar fechas clave o hitos del proyecto. Los hitos son una forma de conocer el avance del proyecto sin estar familiarizado con el mismo y simbolizan un logro, un punto, un momento en el proyecto. Muchas veces se utilizan, entre otras cosas, para:
Existe un tipo especial de tarea, con duración nula, que podríamos llamar fechas clave o hitos del proyecto. Los hitos son una forma de conocer el avance del proyecto sin estar familiarizado con el mismo y simbolizan un logro, un punto, un momento en el proyecto. Muchas veces se utilizan, entre otras cosas, para:
· Proporcionar una medida del progreso del proyecto
· Comunicarse con la gente que no forma parte del equipo del
proyecto
· Enfocar la atención sobre los resultados
Asignación de duraciones a las actividades
Una vez que tenemos el proyecto dividido en actividades
debemos asignar una duración a las mismas. En general, la asignación de tiempos
se hará basándonos en datos históricos. Es muy importante que todas las
personas implicadas en la estimación de la duración de las actividades -entre
las que deben estar las que harán el trabajo- conozcan los objetivos de tiempo,
coste y calidad del proyecto, lo que implica realmente la tarea y qué es lo que
debe dar como resultado.